Tejer con cachemira es una experiencia lujosa y gratificante. Esta fibra, conocida por su suavidad incomparable, calidez y ligereza, transforma cualquier proyecto en una pieza especial. Sin embargo, debido a su delicadeza y costo, requiere un cuidado y una técnica algo diferentes a los de otras lanas. En esta guía completa, exploraremos todo lo que necesitas saber para tejer con cachemira con éxito, desde la selección del hilo hasta el cuidado final de tu prenda.
1. Selección del Hilo de Cachemira
Elegir el hilo correcto es crucial para el éxito de tu proyecto. No todos los hilos de cachemira son iguales, y la calidad puede variar significativamente.
- Pureza: Busca hilos etiquetados como "100% cachemira". Mezclas con otras fibras, como lana merino o seda, pueden ser más económicas, pero alterarán la textura y las propiedades únicas de la cachemira pura.
- Origen: El origen de la cachemira influye en su calidad. La cachemira de Mongolia Interior, por ejemplo, es generalmente considerada de alta calidad.
- Grosor (Ply): El grosor del hilo, indicado por el número de "ply" (cabos), determinará el peso y la caída de tu tejido. Los hilos más finos (1-ply, 2-ply) son ideales para prendas ligeras y delicadas, como chales. Los hilos más gruesos (3-ply o más) son mejores para prendas más cálidas y estructuradas, como suéteres.
- Calidad de la Fibra: Observa la longitud y el diámetro de las fibras. Las fibras más largas y finas son indicativas de una cachemira de mayor calidad, que será más suave, resistente al "pilling" (formación de bolitas) y duradera.
| Característica | Descripción |
|---|---|
| Pureza | 100% Cachemira es ideal, las mezclas alteran las propiedades. |
| Origen | Mongolia Interior es conocida por su alta calidad. |
| Grosor (Ply) | Determina el peso y la caída. 1-2 ply para prendas ligeras, 3+ ply para prendas más cálidas. |
| Calidad de la Fibra | Fibras largas y finas indican mayor calidad, suavidad y resistencia al pilling. |
2. Herramientas Necesarias
Además del hilo, necesitarás las siguientes herramientas:
- Agujas de Tejer: El tamaño de las agujas dependerá del grosor del hilo y del patrón que estés siguiendo. Generalmente, para cachemira, se recomiendan agujas de bambú o madera, ya que ofrecen un buen agarre y evitan que el hilo se deslice con demasiada facilidad. Las agujas de metal pueden ser demasiado resbaladizas para la cachemira.
- Aguja Lanera: Para rematar los cabos sueltos y coser las piezas, si es necesario.
- Tijeras: Para cortar el hilo.
- Marcadores de Puntos: Para marcar aumentos, disminuciones o secciones importantes del patrón.
- Cuenta Vueltas (opcional): Para llevar un registro de las vueltas tejidas.
- Cinta Métrica: Para medir tu progreso y asegurarte de que estás siguiendo las dimensiones del patrón.
3. Técnicas de Tejido para Cachemira
Tejer con cachemira no requiere técnicas radicalmente diferentes a las utilizadas con otras lanas, pero sí algunas consideraciones especiales:
- Tensión: La cachemira es más delicada que la lana de oveja, por lo que es importante tejer con una tensión suave y uniforme. Evita tirar demasiado del hilo, ya que esto puede debilitar las fibras y hacer que la prenda se deforme.
- Punto de Muestra: Siempre, siempre, teje un punto de muestra antes de comenzar tu proyecto. Esto te permitirá verificar tu tensión, asegurarte de que estás utilizando el tamaño de aguja correcto y ver cómo se comporta el hilo después del lavado. Lava y bloquea tu muestra de la misma manera que planeas lavar y bloquear tu prenda terminada.
- Puntos Simples: La cachemira se luce mejor en puntos simples y clásicos, como el punto jersey, el punto bobo (punto musgo) o el punto elástico. Los puntos demasiado elaborados pueden opacar la belleza natural de la fibra.
- Bloqueo: El bloqueo es esencial para la cachemira. Después de tejer, humedece la prenda (o sumérgela en agua tibia con un jabón suave para lana), retira el exceso de agua con cuidado (sin retorcer) y extiéndela sobre una superficie plana, dándole la forma deseada. Deja secar completamente al aire. El bloqueo ayudará a que los puntos se asienten, a que la prenda adquiera su forma final y a que la cachemira revele toda su suavidad.
- Costuras: Si tu proyecto requiere coser piezas, utiliza una técnica de costura invisible, como la costura de colchón, para obtener un acabado profesional y evitar costuras abultadas.
4. Cuidado de las Prendas de Cachemira
La cachemira es una inversión, y con el cuidado adecuado, tus prendas pueden durar muchos años.
- Lavado: Lava tus prendas de cachemira a mano, con agua fría o tibia (nunca caliente) y un jabón suave específico para lana o cachemira. No uses lejía ni suavizantes. Evita frotar o retorcer la prenda. Enjuaga bien y retira el exceso de agua presionando suavemente con una toalla. Algunas prendas de cachemira pueden lavarse a máquina en un ciclo delicado y en una bolsa de lavado, pero siempre consulta la etiqueta del hilo.
- Secado: Nunca seques la cachemira en la secadora. Extiende la prenda sobre una superficie plana, preferiblemente sobre una toalla, y déjala secar al aire, lejos de la luz solar directa y del calor.
- Almacenamiento: Guarda tus prendas de cachemira dobladas, en un lugar fresco y seco. Evita colgarlas, ya que esto puede estirar la prenda. Para protegerlas de las polillas, puedes guardarlas en bolsas de tela transpirables o con bolas de cedro.
- Pilling (Formación de Bolitas): El pilling es normal en la cachemira, especialmente en las zonas de mayor roce. Utiliza un peine para cachemira o una maquinilla de afeitar para prendas de punto para eliminar suavemente las bolitas. No tires de ellas, ya que esto puede dañar las fibras.
- Planchado: Generalmente, no es necesario planchar la cachemira. Si necesitas hacerlo, utiliza una plancha a baja temperatura y coloca un paño húmedo entre la plancha y la prenda.
Tejer con cachemira es un placer que combina la satisfacción de crear algo con tus propias manos con la indulgencia de una fibra excepcionalmente lujosa. Siguiendo estos consejos y prestando atención a los detalles, podrás crear prendas hermosas y duraderas que te brindarán calidez y confort durante muchos años. Recuerda que la paciencia y la práctica son clave, y que cada proyecto te acercará más a dominar el arte de tejer con esta fibra preciosa.


